
Hacer que sus calentadores e infrarrojos funcionen juntos de manera eficaz
Bueno, no nos limitamos a enviarle un paquete con piezas y desearle suerte. Estamos aquí para ayudarlo a configurar todo correctamente, para que su proceso funcione sin problemas.
Piénselo de esta manera: el controlador digital es como el “cerebro”, mientras que el calentador es como el “músculo”. Al combinar un controlador PID con una lámpara infrarroja de alta densidad, deja de tener que adivinar cómo funciona todo. Simplemente se logra mantener una temperatura constante.
El problema de la tensión eléctrica
Aquí es donde la mayoría de las personas cometen errores: al no adaptar correctamente el controlador a la tensión del calentador.
Si utiliza 230V o 400V, su controlador debe ser lo suficientemente resistente como para manejar esa carga. De lo contrario, los relés se quemarán rápidamente. Las lámparas de alta potencia generan muchísimo calor. Si sus ventiladores y estructuras no son lo suficientemente robustas, todo se sobrecalentará y dejará de funcionar. No es una forma muy buena de pasar un martes.
Por qué el controlador PID es importante
Los interruptores tradicionales son un verdadero problema. Causan grandes fluctuaciones de temperatura, lo cual afecta negativamente a su producto.
Nosotros utilizamos lógica PID para regular la potencia. En lugar de encender y apagar el calentador como lo haría un interruptor normal, el controlador envía energía de forma intermitente. De esta manera, se mantiene una temperatura constante en la superficie.
No hay riesgo de dañar los materiales. Además, como no hay cambios bruscos en la energía suministrada, el hardware dura mucho más tiempo.
Configuración
Es necesario tener un control preciso sobre el proceso. Los termopares de tipo K o J proporcionan al controlador los datos en tiempo real que necesita para tomar decisiones.
En cuanto a la instalación física, procuramos mantener todo ordenado. Un controlador compacto le permite ahorrar espacio en su armario, pero también necesita algo de espacio para poder funcionar bien. Necesita flujo de aire para funcionar adecuadamente.
Al pasar de un sistema analógico antiguo a este sistema, generalmente se reduce considerablemente la cantidad de desperdicios. Se obtiene un sistema que realmente puede mantener una temperatura estable. Esto permite que la máquina haga todo el trabajo, permitiendo así al operador trabajar con tranquilidad.